sábado, 7 de noviembre de 2015

2015 - Postdata de un diario de guerra





POSTDATA DE UN DIARIO DE GUERRA



                                           Mayor (Ret) Mike Seear


 Ex Oficial de Operaciones y Entrenamiento del 1er Batallón , 7mo Regimiento de Fusileros Gurkhas del Duque de Edimburgo  durante el Conflicto de 1982 y miembro activo del Grupo Nottingham-Malvinas.



Publicado en el Regimental Association Journal-Edition- Nº 10-2004 *



      ¨…es una de las mejores narraciones que he leído acercas de un batallón que se prepara para la guerra ¨


                                                              Dr. Duncan Anderson
                                                 Jefe del Departamento de Estudios de Guerra
                                                       Academia Real Militar de Sandhurst








                                                                        Niños Gurkas

                                                              (The Ghurka community)


·          Traducción del Dr. Eduardo C. Gerding




El sábado 13 de septiembre de 2003, diecinueve años después de dejar mi puesto como Oficial de Artillería Ligera del  7mo Regimiento de Fusileros Gurkhas del Duque de Edimburgo concurrí a mi primera reunión en la Asociación del Regimiento en Netheravon.

 Fue un evento que disfruté y a su vez fue la oportunidad de vender algunas copias de mi libro Con los Gurkhas en Malvinas: Un diario de guerra publicado por Pen & Sword dos meses antes. Fue un período acumulado de ocho años en los cuales escribí, investigué, volví a escribir, realice dos viajes a la Argentina en 2002, hallé nuevos hechos, volví a reescribir (en total fueron doce borradores)y soporté un proceso editorial agotador antes de que pudiera decir que era el autor.

 Para aquellos que no han leído mi libro, este fue escrito a propósito en un estilo diferente de las historias frías y objetivas de los regimientos. Mi libro debía ser una historia viva dado que al final la guerra es acerca de los soldados y sus decisiones, sus acciones y reacciones durante el evento más traumático de sus vidas.

Mi relato como testigo ocular de los hechos tenía por lo tanto que informar honestamente a aquellos que deseaban aprender el  ¨ que , como, por que, cuando y quien ¨ del rol del 1er Batallón durante la campaña así como todos sus inevitables defectos. Ha sido gratificante recibir cartas de los lectores quienes confirman que mis esfuerzos no fueron en vano. Por ejemplo, Reg Woollard de Lutterworth, Leicestershire dijo:

¨ El primer libro que leí acerca de los Gurkhas fue Cornetas y un Tigre de John Masters. Me vi cautivado por el poder de descripción y el amor de dichos galantes y leales guerreros. El libro Con los Gurkhas en Malvinas transmite algo de esa magia. La sola palabra Gurkha es suficiente para acelerar los corazones de los hombres e infundir miedo en el enemigo. Este libro es difícil de abandonar ¨


Sin embargo, debía de realizar una última misión antes de cerrar el círculo de mi tarea autoimpuesta y era regresar por tercera vez a la Argentina. Tenía dos objetivos: hacer una presentación formal del libro en la Feria del Libro de la ciudad de Córdoba y agradecer personalmente a todos los argentinos que me ayudaron a la redacción. Por ende, cuarenta y ocho horas después de la reunión con el regimiento tomé el vuelo de British Airways a Buenos Aires vía San Pablo. Después de volar trece horas experimenté un sorprendente día de invierno de cuatro grados centígrados en el aeropuerto de la capital argentina. Un taxi me llevó rápidamente a mi guarida habitual en el Imperial Park Hotel en el centro de Buenos Aires, a un paso de la Plaza de Mayo y de la Casa Rosada.

Esta última es el Palacio Presidencial desde donde el General Galtieri , jefe de la Junta Militar, arengaba a miles de argentinos excitados en aquellos dramáticos días de abril de 1982.

Mi almuerzo fue seguido de una entrevista de la periodista Guadalupe Barriviera quien deseaba escribir un artículo sobre mi libro en una conocida publicación. Ella me había entrevistado dieciocho meses antes para el diario Clarín, uno de los principales diarios de Argentina. Dicho artículo atrajo un considerable interés (Epílogo*). Por la tarde me encontré con mis viejos conocidos de visitas previas: el productor de televisión Alberto Peralta Ramos y el Dr. Eduardo Gerding coordinador médico de los veteranos de guerra de Malvinas. Ambos me suministraron los contactos e información que incluí en mi libro.

Al siguiente día, el 17 de septiembre , contacté con el Coronel Peter Reynolds agregado de Defensa en la Embajada Británica. Reynolds era un Comando Royal Marine y veterano de la guerra de Malvinas. Me pareció apropiado llevarle dos copias de mi libro; una para el embajador británico Sir Robin Christopher. Yo había conocido a ambos durante mi segunda visita a Argentina en Diciembre de 2002 donde pude además entrevistar a una docena de veteranos de guerra junto con mi colega el Profesor Lars Weisaeth de la Oficina de Psiquiatría de Desastres en Oslo. Dicha entrevista incluyó a un  sobreviviente del crucero ARA General Belgrano quien pudo ver como un ancla se estrellaba contra una balsa repleta de tripulantes causando dos heridos. Dicho veterano tuvo que soportar treinta y cuatro horas a bordo de una balsa pequeña en las frías aguas del Atlántico Sur  siendo testigo de la muerte por severas quemaduras de sus camaradas.

El otro era un soldado del Regimiento 25 de Infantería quien, durante el desembarco británico del 21 de Mayo, había participado en derribar dos helicópteros Scout en San Carlos. Ocho días más tarde habría de estar en la guarnición de Ganso Verde cantando con un deliberado placer el himno argentino durante la ceremonia de rendición a los Paracaidistas británicos (2 Para)posterior al combate. Un cocinero de la Brigada 10 de Infantería cuyo camarada mortalmente herido había muerto en sus brazos posterior a un  ataque de Harriers en las barracas de Moody Brook cerca de Puerto Argentino. El otro entrevistado fue un soldado del Regimiento 7 de Infantería que junto a otro estaba a cargo de una ametralladora MAG 7,62 mm. Ambos cruzaron fuego durante dos horas con los 3 Para en los comienzos del asalto a Monte Longdon. Este batallón de 46 hombres sufrió el cincuenta por ciento de las bajas de una compañía que resultó con 39 muertos.

Luego se retiraron al centro de la acción donde escucharon el rumor (infundado)de que eran los Gurkhas atacando y decapitando a los defensores de Monte Longdon.

Otro soldado más del Regimiento 25 de Infantería me comentó acerca de la preocupación que tenía su unidad, especialmente por la noche, por la reputación de los Gurkhas si bien el mismo estaba cercano al aeropuerto de Puerto Argentino o sea a una considerable distancia de los combates en la isla Soledad.

Todos ellos tenían historias fascinantes y conmovedoras pero ahora en mi tercer viaje tuve el privilegio de disfrutar tres maravillosas sorpresas suministradas por el incontrolable Alberto.

Alberto Peralta Ramos tenía conocidos de alto rango en el Ejército Argentino, incluyendo al Brigadier General Mario Benjamín Menéndez ex gobernador de las Islas Malvinas y Comandante en Jefe de la guarnición de las fuerzas terrestres argentinas en 1982. Contactamos durante mi primera visita a Buenos Aires en Abril 2002. Yo le había prometido una copia de mi libro Con los Gurkhas en Malvinas . Si había algún argentino que debía conocer la verdad de lo que el 1er Batallón , 7mo Regimiento de Fusileros Gurkas del Duque de Edimburgo hizo durante la guerra era él. Alberto coordinó nuestro encuentro en el mismo restaurante de Buenos Aires que la última vez.



Al llegar estreché la mano del Brigadier General quien continúa siendo una personalidad relevante en Argentina. Posee una mirada ligeramente embrujada y cuando nos sentamos me dijo con seriedad y en muy buen inglés: ¨ la guerra fue un conflicto de principios para ambos lados ¨. Luego de una taza de café entramos a tener una conversación más animada y me agradeció profusamente el libro y las cinco ilustraciones en forma de acuarelas hechas por mi madre. Estuvimos hablando cerca de veinte minutos y Alberto tomó una serie de fotografías. El Brigadier General me dijo: ¨ Mi hijo fue oficial del Regimiento 5 de Infantería en Puerto Howard en la Isla Gran Malvina durante la guerra  y le causó un gran desagrado que yo me haya rendido a los británicos ! ¨







              Mike Seear en su encuentro con el Brigadier General Menéndez en Buenos Aires en 2003



El espíritu militar corría por la sangre de su familia porque después me dijo con orgullo : ¨Mi bisabuelo, mi abuelo, mi padre, tres tíos y cinco primos todos sirvieron en el Ejército !¨ . Debo confesar que siento un toque de orgullo cada vez que recuerdo esta reunión única.
 La siguiente parada fue en el departamento del Teniente Coronel retirado Tommy Fox. Muchos de los integrantes del 1er Batallón recordarán hace veinte y dos años los efectos del proyectiles de 155 mm que nos llovieron en Wether Ground los días 10, 11 y 12 de junio ( Capítulos 16-18 *). Era Tommy quien dirigía el fuego como Oficial de Enlace de Artillería de los cañones de 155 mm. Fox estaba situado en lo alto del Monte Harriet y se le había encomendado que nos hiciera la vida lo más desagradable posible.
 La imagen permanente que tengo de Tommy de mi primer visita a Buenos Aires fue su descripción gráfica en inglés de lo que significó estar bajo el fuego de los cañones de 4,5 pulgadas de la Royal Navy. Fue algo que nunca olvidará. Cumplí mi segunda promesa y le entregué una copia de mi libro. Desgraciadamente tuvimos poco tiempo para tomarnos el té o comernos la torta dado que Alberto debía llevarme al desfile por el 197avo cumpleaños del Regimiento de Patricios; el más antiguo del Ejército Argentino.









                                         Mike Seear y el Teniente Coronel (Ret)Tommy Fox






Estaunidad se encuentra asentada permanentemente en Buenos Aires y su historia incluye una defensa exitosa de la capital en 1806 contra 10.000 casacas rojasbritánicas comandadas por el Teniente General Whitelocke quien desembarcó en Montevideo , cruzó el Río de la Plata y avanzó sobre la ciudad con la intenciónde capturarla y transformarla en una base comercial. En este combate con losbritánicos tambiénestuvo involucrado un batallón de infantería de marina predecesor del Batallónde Infantería de Marina Nº 5 . En 1982 este último combatió contra el Batallónde Guardias Escoceses y contra eldel 1er Batallón , 7mo Regimiento de Fusileros Gurkhas del Duque de Edimburgo en Tumbledown y MonteWilliams (Capítulo 20*).

 Irónicamente, el lema de losGurkas: ¨Es mejor morir que ser un cobarde¨ guarda una gran semejanza con elsentimiento que refleja el lema de los Infantes de Marina argentinos Pugnams Pereror Per Patriam( Luchando  muero por la patria de mis padres) . Los predecesores de este último batallón derrotaron en 1807 al Brigadier General Robert Crauford y a 2000 casacas rojasen la Plaza del Mercado en Buenos Aires completando así una lucha de dos añoscontra los británicos en lo que orgullosamente los argentinos llaman ¨la Defensa¨. Ciertamente pudo verse mucho orgullo en el desfile llevado a cabo esatarde de Septiembre de 2003.

El desfile sellevó a cabo teniendo como telón de fondo una enorme bandera argentina iluminadapor luces la cual flameaba desde un edificio que miraba hacia la plaza del desfile. Todo el regimiento en un cuadrado de formación escuchaba pacientemente los inevitables y prolongados discursos de dos oficiales. Una espectacularcaballería montada hizo su entrada seguida de un pequeño contingente de unregimiento de Veteranos de Guerra de Malvinas. Estos últimos pertenecían a laCompañía A que estuvo en Puerto Argentino en 1982 y que sufrieran un muertodurante la guerra. Estaban vestidos con ropas civiles monótonas que contrastabancon los uniformes napoleónicos de ceremonial del Regimiento compuesto por botasnegras altas, pantalones de montar blancos, faja de cintura escarlata, una túnica azul oscuro , una correa cruzada blanca y galeras negras adornadas conuna pluma blanca vertical. Los Veteranos de Guerra fueron los últimos endesfilar. Un portaestandarte marchaba al frente de ellos y recibió un entusiastaaplauso de parte de un gran número de espectadores.

 Luego nosretiramos hacia otro edificio donde se sirvió un suntuoso cocktail con diversos platos para los muchos invitados. Aquí me encontré nuevamente no solo con el Brigadier General Menéndez sino también con el canoso Teniente General(Ret)Diego Soria ex Oficial Comandante del 4to Regimiento de Infantería durantela Batalla de Monte Harriet. También fui presentado a un general que era eltercer oficial más antiguo en el Ejército Argentino. Esa tarde Alberto habría derevelarme más de una sorpresa. Serefería al tercer soldado argentino del cual había investigado y escrito en milibro pero con el cual nunca me había reunido. El Brigadier General intervinopara corregir esta deficiencia.

Se le había pedido al General que autorizara a volar aBuenos Aires a este veterano de guerra (que perteneció al 4to Regimiento deInfantería y que se llamaba Nicolás Urbieta) desde su unidad el 24avo Regimiento de Infantería Mecanizada a 3500 alsur en la ciudad de Río Gallegos. Alberto me informó que el pedido había sido autorizado.

 Treinta y seishoras más tarde realicé un viaje de seis horas a través de las pampas hacia lapequeña ciudad de General Roca en la provincia de Córdoba. Aquí me iba aencontrar con Urbieta cuya búsqueda había iniciado en 1995. General Roca tieneuna población de 3000 habitantes y esta localizada a3000 Km. al noroeste de lacapital ; es el lugar donde vive María Isabel Clausen. Ella es una maestraretirada quien les enseña enfáticamente a sus alumnos que Las Malvinas sonArgentinas !

 Marisa es tambiénuna política peronista y una vehemente partidaria de la causa Malvinas. ¨Marisa¨como se la conoce, me brindó un tremendo apoyo durante mis viajes previos a Argentina. Ella conocía bien al General Menéndez y fue la responsable de queviniera Urbieta desde Río Gallegos. La mañana siguiente tomamos el desayuno ensu cocina y allí dos veteranos de guerra se conocieron por primera vez.

Con Marisa estabatambién su esposo Roberto y tres vecinos: Natalia quien sirvió como interpreteen General Roca, Ligia quien traducía mis cartas a Marisa y Marcelo el amablejefe de policía local que nos brindó seguridad. En medio de una atmosfera cargada de emoción Natalia se rompió a llorar mientras traducía mi conversacióninicial con Nicolás. Para el lector casual esto podrá parecer extraño. No obstante, aunque estábamos en bandos opuestos compartíamos el secreto de haberluchado en Falklands/Malvinas y estaexperiencia mutua generó tal espontaneidad.





                                          De izq. a derecha: Nicolás Urbieta, Marisa y Mike Seear




Contrariamente a lo que yo había escrito originalmente en mi libro, Nicolás había sido condecorado con la segunda distinción más alta que otorga el Ejército Argentino: la Medalla a la Abnegación y Valor en reconocimiento por haber rescatado al Teniente Jorge Pérez Grandi. Este último era el comandante de su sección quien se hallaba malherido en el combate de Dos Hermanas( Capítulo 18*). Si bien nuestra conversación continuó a través de Natalia, luego de cinco minutos sentí que este pequeño pero compacto argentino era una persona en la cual se podía confiar en una situación de crisis.

Este militar extraordinariamente modesto había servido en dos ocasiones en Croacia(1992 y 1996) como parte del contingente de las Naciones Unidas. En su primeramisión no solo sirvió junto a un batallón de infantería del ejército nepalés(del cual adquirió un cuchillo kukri) sino también con unidades logísticas y médicas británicas. Traté de averiguar más de Nicolás sobre la guerra pero no quiso entrar en mayores detalles. Quizás la renuencia de verbalizar las experiencias traumáticas refleje la experiencia de otros veteranos de guerra.

Esto pudiera llegar a exacerbar psicológicamente la desgraciada situación actualen la cual el setenta por ciento de los veteranos están desempleados y ha habidouna plétora de suicidios entre ellos.


No obstante, Urbieta me relató que estando su subunidad, la compañía C en posiciones defensivas en Wall Mountain enMayo de 1982 como parte de la Fuerza de TareaMonte Caseros los oficiales le habríanhablado a sus hombres acerca del despliegue de nuestro batallón. Se esparciórápidamente el rumor de que en combate los Gurkhas les cortaban las orejas alenemigo y me confirmó que dicha información mantuvo bien despiertos a los soldados del 4to Regimiento de Infantería quienes estaban apostados de guardia ala noche en loskhudsde la IslaSoledad.


Nota:


     El khudes un terreno montañoso muyescarpado que se observa en la frontera Noreste de laIndia.



Unos pocos días después de la rendición Nicolás fue embarcado en el SS Canberratambién conocido como ¨La Gran Ballena Blanca¨ y repatriado a la Argentina como prisionero de guerradesembarcando finalmente en Puerto Madryn. Junto con los otros soldados del Regimiento tuvieron experiencias difíciles en las barracas de Monte Caseros(provincia de Corrientes). Era muy difícil de aceptar la derrota. La mayoría sufrían de depresión y, en esos meses posteriores al conflicto, tendían aaislarse del resto. En otras palabras sufrían de la clásica reacción del estréspost traumático el cual debemos decir es normal que suceda después de un eventotraumático. Una gran lección colectiva que se aprendió de la guerra es que unejército de conscriptos ya parte con varias desventajas cuando se enfrenta a unejército regular. La consecuencia fue que el Ejército Argentino se convirtió enuna fuerza regular inmediatamente al año posterior alconflicto.


Esamañana, más tarde Marisa, Nicolás y yo el modesto monumento a Malvinas.Acompañados por Natalia nos quedamos un momento haciendo silencio en respeto porlos caídos de ambos bandos. Arriba de un bloque de concreto pintado de blanco sehabía colocado un casco del Ejército Argentino. También se había incorporado un mástil corto de aluminio. Marisa, siendo una ardiente malvinera había diseñadola bandera oficial de los Veteranos de Guerra con sus queridas Islas Malvinas enmarrón oscuro superpuesta a los colores azul y blanco de su insignia nacional.Esta bandera se iza anualmente el 2 de abril fecha que se conoce como el Día de Malvinas. De regreso a su hogar Marisa me mostró un ejemplar de su tercer libropublicado sobre las secuelas de la guerra. Los primeros dos habían sido sobrelos Veteranos de Guerra de Malvinas. Este último trabajo de 135 páginas setitulabaEntre tu mano y la míaydescribe nuestros primeros contactos por carta en 1997 y 1998 y continúa con laculminación de mi primera visita a la Argentina cuatro años más tarde(Epílogo*). Más de un tercio de este libro esta compuesto por las cartas que leenvié a Marisa traducidas al español. Las mismas explicaban los antecedentes delos Gurkas, su rol en la guerra y como se había enredado en esto la vida de unveterano de guerra británico. Este libro complementa al mío y fue el anhelo deMarisa que todos estos libros puedan ayudar a mejorar las condiciones de vida delos veteranos de guerra. Marisa planea escribir un cuarto libro.





                             Ligia y Mike Seear en el Monumento a Malvinasen General Roca



En la tarde del 20 de septiembre se organizó una presentación de 3 horas del tercerlibro en un colegio local. Aparte de concurrir gente de la ciudad se presentaronmedia docena de veteranos de guerra que asistieron a este emotivo evento en elcual el eje era la reconciliación. Marcelo, con su rica voz española fue la opción lógica para actuar como presentador.

Elprograma tenía un intenso sabor cultural argentino e incluyó música grabada, discursos, canciones, baile de tango,solos de guitarra y lectura de poesía.

Marisa poseía una presencia tipo Evita e hizo diversos discursos, distribuyó su libro adiversas personas que fueron llamadas al escenario y también recitó sus poemasvinculados a su contacto inicial con Nicolás en Río Gallegos y conmigo en Plazade Mayo (Epílogo*). Yo también presenté mi libro luego de un improvisadodiscurso frente a una audiencia de aproximadamente 100 personas. Se encontrabanpresentes tres reporteros locales de TV y equipos de cámaras . Luego serealizaron las entrevistas.

Marisa,Roberto, Nicolás, Natalia , su novio y yo dejamos General Roca temprano a lamañana siguiente y viajamos300 kilómetrosal noroeste deCórdoba y a la Feria del Libro. En la ruta pasamos por la ciudad de Oliva y nosdetuvimos en el Museo Nacional de la Guerra de Malvinas. Afuera se veían tresaviones de la guerra ensamblados: un Pucará de doble pistón, un Skyhawk A-4B yun bombardero Canberra. Este último había participado en el ataque aéreo finalsobre las fuerzas británicas (Capítulo 19*). También noté que la primera baja deuna guerra es la verdad. Del lado de babor del fuselaje del Skyhawk y pordelante de la cabina se podía ver la silueta pintada en rojo de la Fragata Tipo21 HMS Avenger de la Royal Navy.

La fecha del ataque 25/5/82 (no era casualidad que coincidiera con el día nacionalde los argentinos) también estaba pintada en rojo indicando que el piloto deeste avión en particular perteneciente al Grupo 5 de Caza y Ataque de Río Gallegos seadjudicaba dicho hundimiento.

Sinembargo, ese día 25 de Mayo la Fuerza Aérea argentina lanzó cinco ataques aéreos y fue durante los dos raids finales que se hundieron los navíos británicos. En el penúltimo ataque los buques Broadsword y Coventryfueron atacados en la ¨ trampa misilística ¨ en el extremo norte del Estrecho de San Carlos por fuera de laisla Pebble. La Fragata tipo 22 Broadswordse vio ligeramente dañada porla acción de dos Skyhawks que volaban a ras del agua en tanto otros dos avioneshundían al destructor misilístico Tipo 42 Coventry después de descargarle porestribor tres bombas de1000libras. Dichas bombas atravesaron el buque bajo su puentey explotaron del lado de babor (Capítulo 9*). La nave zozobró rápidamente falleciendo diecinueve tripulantes. Losargentinos habían obtenido su venganza dado que laCoventryhabía derribado ese día dosSkyhawks . Finalmente un Super-Etendard argentino impactó e incendiófatalmente al buque transportador SSAtlantic Conveyormediante un misilExocet AM-39 .



                                                 Con Nicolás Urbieta y el avión de ataque Pucará



Sinembargo, el HMS Avenger no llegó alextremo oriental de la Zona de Exclusión Total hasta doce horas más tarde yvenía directamente del Reino Unido ! Durante el resto de la guerra este navíofue utilizado intensamente en el bombardeo de la costa arrojando más de 1000 disparos de su cañón automático de4,5 pulgadas.

Nuestrobatallón enclavado en Wether Ground en la Isla Soledad podía escuchar este cañóndisparando sus 156 disparos desde el extremo sur de Puerto Argentino en apoyo alataque nocturno de los Paracaidistas realizado el 12 de junio. (Capítulo 17*).Esto se reiteró el 14 de junio desde el extremo norte de Bahía de la Anunciacióndurante el combate de Monte Tumbledown (Capítulo 20*). Este caso de confusión deidentidades desplegado en Oliva es un claro ejemplo de que la niebla de laguerra puede persistir décadas después de la guerra. Fue una lástima que nohubiera tiempo para visitar el museo. Se necesitará una nueva visita a laArgentina para completar este deseo.


Doshoras más tarde arribamos a la ciudad de Córdoba y nos dirigimos a la feria lacual estaba abierta desde hacía dos semanas. Disfrutamos un almuerzo tardíocompuesto por un bife jugoso y un excelente vino rojo Malbec argentino antes de presentar nuestros libros.


Elevento fue patrocinado por una asociación cultural local con el colorido nombre de La Solapa. Un cameraman registró los eventos que, según nos dijo, habrían de ser transmitidos a nivel nacional.


Elsalón estaba repleto con por lo menos 70 personas. En la primera fila habíantres oficiales del Ejército en actividad con caras severas.

 Antesde nuestras presentaciones vino un oficial argentino de civil y en un bueninglés se presentó como el Coronel Sergio Fernández Comandante de la 4ta BrigadaAérea de Infantería del Ejército. Durante la guerra estuvo estacionado en PuertoHoward pero apenas pudimos conversar porque dos señoras representantes de La Solapa

empezaronuna elaborada introducción de cómo habían sido escritos los libros. Se pidió queNicolás dijera algunas palabras. Luego vino mi turno. Por lo general no habló enpúblico usando notas pero esta fue una excepción por deferencia a Natalia quien tenía que traducir.

 Eltema de mi exposición de 45 minutos fue nuevamente la reconciliación. Serequería de diplomacia, por ejemplo utilicé el nombre de Malvinas y mencioné el desembarco en las islas y no la invasiónde las mismas. A mitad de camino les brindé información sobre mis antecedentes yexperimenté u nudo en mi garganta cuando tuve que mencionar a mi hija Kristina discapacitada mental nacida después de la guerra.

 Natalia también se largó a llorar y tuvimos que detenernos brevemente. La audienciarespondió con un generoso aplauso. Más tarde se me dijo que¨era una forma de los argentinos de mostrar que sufrían conmigo¨.

 Marisa presentó su libro. Cuando terminó hubo posibilidad de contestar preguntas. Una dama se levantó y habló ardientemente . El ambiente estaba totalmente en silencio. Mi escaso conocimiento del español no me permitía comprender quepasaba pero Natalia me susurraba al oído.¨ Esta señora se ha presentado como la madre del Jorge Pérez Grandi y vino esta tarde a estrechar la mano del hombre que le salvó la vida a su hijo¨.Lamadre nunca había contactado anteriormente con Nicolás. Sobrecogido el veteranode guerra del combate de Dos Hermanas avanzó y abrazó a la madre y al padre de Pérez Grandi. Simultáneamente percibíque mis escritos habían logrado algo positivo al poderse concretar esteencuentro.

 Estasorprendente tarde concluyó con la frenética firma de los libros de Marisa yunos pocos de los míos y estrechar las manos de los llorosos padres de Pérez Grandi. Una de las damas de La Solapa expresó en forma óptima en su limitado inglés :Te amo !

Mientrasempacaba uno de losoficiales argentinos de la primera fila se me presentó eninglés diciendo:¨Yo soy un Veterano de Guerra de Malvinas del 4to Regimiento de Infantería y fui tomado prisionero por algunos Gurkhas en Port Harriet House¨.Inicialmente era un misterio para mí pero me di cuenta entonces que este oficialdebió haber sido uno de los 83 enemigos que fueron capturados durante la Batallade Monte Harriet en las primeras horas del 12 de junio. Con la luz del día el 42Comando entregó estos prisioneros de guerra a nuestra compañía D que los escoltóhasta nuestro cuartel táctico situado en Wether Ground antes de ser llevados poraire a Ajax Bay (Capítulo 18*).

 Para confirmar mis sospechas le pregunté:¨Estaseguro de que eran Gurkhas?¨.¨Si por supuesto¨replicó el canoso veterano de guerra   ¨porque vi sus kukris en el cinto ! ¨.Desgraciadamenteno tuve más tiempo para conversar. Pero al menos el Coronel Fernández habíacomprado un ejemplar de mi libro. Fernández me preguntó: ¨ ¿Será posible que regrese a Córdoba en otra ocasión para hablar acerca de laguerra a otras unidades argentinas en el área? ¨.

Intercambiamos correos electrónicos por lo que existe esta posibilidad en un futuro.

Después de una relajante cerveza en un restaurante viajamos de vuelta a General Roca llegando tarde a la noche. Antes del amanecer del 22 de septiembre tuve quedecir adiós a mis anfitriones y tomar el ómnibus de regreso a Buenos Aires . Era el momento de dormir en el viaje antes de arribar a la capital para la hora del almuerzo. En un restaurante cercano comí mi último bife argentino y luego toméun taxi hasta el Cenotafio cercano a la Plaza San Martín. El Coronel Peter Reynolds me había informado confidencialmente que esa semana el Jefe de Estado Mayor General Sir Michael Jackson estaba de visita oficial en Argentina y que a las 14hs colocaría una ofrenda floral.


                                       Cenotafio a los Caídos en Malvinas en Buenos Aires

Arribé media hora antes y me senté en un banco disfrutando el tibio sol del segundo díade primavera y apreciando los contrastes. Mis pensamientos retrocedieron inevitablemente 21 años hasta los extraordinarios eventos de 1982 en elAtlántico Sur que cambió tantas vidas. Unas pocas y benditas personas noconcientes de este hecho continuaban sentadas en el pasto.


Contempléel cenotafio largo, ligeramente elíptico de piedra color rosa y su llama eternacustodiada por dos centinelas de la Armada argentina vestidos de uniforme azul oscuro y con bayoneta calada.

Uncivil en traje oscuro seguramente vinculado a la seguridad hablaba continuamentepor su celular mientras un barrendero quitaba las colillas de cigarrillo ybasura de los escalones del monumento.

Aparecieronentonces dos soldados del Regimiento 1 de Infantería en sus trajes napoleónicos.Llevaban una gran corona y la depositaron con gran cuidado mientras se llevó acabo un simple cambio de guardia. Los centinelas que ingresaban tomaron suposición en frente del monumento con un leve paso deganso.

Eltráfico de Buenos Aires continuó con su ulular y su velocidad en torbellinomientras el uniformado Coronel Peter Reynolds , Sir Robin Christopher , algunos oficiales argentinos de alto rango y el Jefe de Estado Mayor con su boina roja llevaban a cabo la ceremonia. El Agregado británico de defensa me saludó con la cabeza y se dirigió al monumento para depositar la corona mientras el trompa del Regimiento 1 de Infantería tocaba elequivalente a The Last Post.

Automáticamenteme puse en posición de firme. Luego me relajé mientras el Jefe de Estado Mayorse dirigía a mí para presentarse. Fue muy satisfactorio para mí darme cuenta deque era la primera ocasión en que se encontraban reunidos un Paracaidistabritánico, un Comando y un Gurkha todos regimientos profundamente vinculados a Malvinas.


El General Jackson miró hacia atrás al Cenotafio con los 648 nombres de argentinosque murieron en la guerra y dijo:¨Han pasado 21 años ya ¨.El Oficial Paracaidista británico me miró y preguntó con vos grave: ¨¿Que esta haciendo acá? ¿ Tan solo pasaba? ¨.Le contesté respetuosamente¨No Señor¨.¨Vine a hacer una presentación formal de mi libro sobre la guerra en la Feria del Libro en Córdoba ¨.Su respuesta fue:“ ¿Qué hizo durante la guerra? ¨indicando que ignoraba mis antecedentes. Mi respuesta fue deliberadamente cortay al punto. ¨ Estuve con los Gurkhas Señor, fui su Oficial de Operaciones y Entrenamiento en Tumbledown ¨

ElJefe de Estado Mayor parpadeo y su cara peñascosa paso de una relajaciónbenevolente a una curiosidad instantánea ante mi lacónica respuesta. Me contuvede decirle:¨Siquiere saber más puedo recomendarle mi libro ! ¨

 tiempose acababa y el agregado de defensa rápidamente lo acompañó al auto dejándomecontemplar el Cenotafio .Pensé que no había una mejor forma de terminar mi visita a la Argentina.

Elcírculo se había cerrado. Al regresar a mi hotel esa tarde surgió la perfectapostdata para mi diario de guerra : un tercer encuentro con el exitoso abogado Jorge Pérez Grandi quien estuvo más que feliz de recibir la doceava copia de milibro que entregara en Argentina los pasados siete días. Misión cumplida. Lasiguiente tarde regresé a Oslo vía Londres.



Este libro fue publicado el 17 de julio de 2003 por Pen&Sword Books que es laeditorial de historia militar más grande en el Reino Unido. En abril de 2004 sevendieron 1700 ejemplares recolectándose £ 1700 para el Fondo de Bienestar delos Gurkhas. Tiene 416 páginas con 19 esquemas, 19 fotografías y 2 mapas. A unprecio de £ 19,95 por ejemplar puede obtenerse del Brigadier DP de C Morgan OBE,Oak House , Oxenford, Dowlish Wake, Ilminster, Somerset, TA1 OPP. Franqueo ye nvío gratis en el Reino Unido. Para ordenes de compra del exterior agregar £6,50. Cheques y giros postales a nombre de M H Seear. Las donaciones, por cadalibro vendido, seguirán enviándose al Fondo de Bienestar de los Gurkhas.

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