lunes, 3 de febrero de 2014

2014 - Un asunto de vida y muerte

Caroline Robertson ND - Un Asunto de Vida y Muerte
Caroline Robertson ND
La publicación de este artículo en mi blog y su traducción al español han sido autorizados por gentileza de la Sra. Caroline Robertson y el Sr. Rama Prasad.



Un Asunto de Vida y Muerte - Fig. 1

¿Como podemos estar preparados para la muerte de forma tal que la misma resalte nuestra vida y facilite nuestros momentos finales?
En vez de esperar la 11ava e impredecible hora podemos empezar hoy mismo a ponderar estas preguntas. El tomar conciencia de nuestra mortalidad pone a nuestras vidas en un contexto más claro, nos inspira a saborear cada segundo a la vez que nos ayuda a enfrentar nuestra instancia final con calma, coraje y confianza.

Nunca digas morir


Mi primer encuentro con la muerte no fue lindo. El cuerpo se encontraba tendido sobre una mesa de acero cual extraño buffet en medio de una reunión de cirujanos. Su piel acartonada había sido cortada desde la garganta hasta la ingle exponiendo cada sangriento detalle. Mientras elevaba su mano fría, que alguna vez tuvo vida, pensé en todas aquellas impresiones que esta persona dejó a su paso. Ahora, era solo un macabro sustentáculo que caía con un ruido seco. 



Mis compañeros respondieron a este morboso recordatorio de la mortalidad con sorpresa y disgusto. Más tarde divagamos y pasamos de hablar del tema de la muerte a las últimas películas.¿ Por qué debemos enfrascarnos en un tema tan deprimente como la muerte siendo que la misma se nos plantea como un dilema insoportable e irresoluble?.



El ciclista y sobreviviente de cáncer Lance Armstrong dijo : ¨La muerte no es exactamente un tema de conversación para un cóctel¨. Para poder disipar la ansiedad que este tema nos despierta solemos imponemos un estado autoinducido de amnesia.



Por mucho que tratemos de evadir la muerte, más de 250.000 personas fallecen todos los días representando más de 5 millones de dólares al año. El tema de la muerte se nos aparece inesperadamente a través de pérdidas personales o globales. El Mahabharata llamó a esto la mayor maravilla del mundo. Fallecen personas todos los días y nos engañamos pensando que podemos escapar a las garras de la muerte. Nuestra sociedad desafiante que niega este hecho es experta en esquivar el estigma de la muerte. Los medios de difusión simplifican ó maquillan este hecho. 



El exceso de cobertura periodística sobre la muerte, las ejecuciones, los video juegos y las películas están diseñados para amortiguar nuestra empatía hacia el gran adversario de la vida.



La sociedad conspira para mantener a la muerte disimulada. Hoy día estamos menos expuestos a los moribundos y este hecho se limita generalmente a los hospitales, hospicios y funerarias en tanto que en el pasado las personas fallecían en sus hogares. Se evita hablar de la muerte por la falta de voluntad de la sociedad para encarar dilemas tales como la vejez, la enfermedad y el dolor puesto que estos se oponen a los valores que cotizan como la juventud, la salud, la productividad, la riqueza, la belleza y el poder. Dado que la vejez, la discapacidad y el sufrimiento nos resultan conceptos intolerables nos distraemos en forma desproporcionada enfocándonos en el placer, la longevidad y la salud.



El consejo de Thomas Dylan de ¨enfrentarnos con furia a la muerte de la luz¨ constituye un instinto de supervivencia positivo pero no es nada más que la negación del reconocimiento aleccionador de que la muerte es inevitable.

Existen sin embargo algunas personas convencidas que, en búsqueda de la ambrosía eterna, podrán vencer a la muerte a través de la criogenia, los cultos a la inmortalidad o los milagros médicos. Con la esperanza de que podemos engañar a la muerte solo nos estamos engañando nosotros mismos y nos perdemos de una perspectiva enriquecedora de la vida. Un día la muerte se presentará en nuestra puerta y, estemos listos o no, no podremos ignorar su llamado. Si utilizamos la sabiduría para enfrentar la importancia de nuestra propia muerte nos daremos cuenta de que el enemigo no es la muerte sino la ignorancia. Deepak Chopra dijo: ¨El miedo a la muerte debería llamarse ignorancia de la muerte¨. La luz de la comprensión nos guía a través de este territorio oscuro y desconocido afirmando nuestra vida apreciando la promesa de cada momento y evitando así lo que Norman Cousin describió como nuestra mayor tragedia que "no es la muerte sino lo que se muere dentro nuestro estando vivos".


Un Asunto de Vida y Muerte - Fig. 2

Un Asunto de Vida y Muerte - Fig. 3


El tiempo vuela


Antiguamente en las paredes de las funerarias se podían observar relojes alados, un recordatorio de que el tiempo vuela y por eso debemos utilizarlo bien. La bomba de tiempo de la muerte no se detiene y rara vez nos advierte de que va a estallar. La mayoría de las muertes son súbitas e inesperadas. En Australia el mayor número de víctimas se debe a ataques cardíacos. No siempre podemos contar con que nuestro médico nos dirá cuando nos vamos a ir de este mundo. A pesar de que el 80 por ciento de los pacientes lo requieren solo el 20 por ciento de los profesionales estarán dispuestos a brindar dar dicha información. (Powers & Butler). 

Si no somos capaces de reconocer la naturaleza efímera de la vida y creemos que las cosas continuarán indefinidamente postergaremos nuestros sueños para un futuro que de repente no tendremos. 






Si pensamos que vamos a vivir para siempre, seremos más propensos a dar por sentado las cosas y a la gente, a retrasar nuestros sueños, a guardar rencores y dejar asuntos sin resolver hasta el día siguiente. Los sobrevivientes de las experiencias cercanas a la muerte regresan a menudo con el concepto de que la vida es frágil y transitoria y están agradecidos por cada momento extra vivido al cual consideran como un regalo y una oportunidad irremplazables. Según extensos estudios de Raymond Moody dichos pacientes tienden a ser más compasivos, pacientes, humanitarios, intuitivos y cariñosos.



Después de haber vislumbrado su finitud adquieren una aceptación de la muerte con mayor serenidad y menor apego a las cosas materiales , valoran la profundidad de la vida por encima de su extensión. Esto se hace eco del axioma budista que dice que debemos amar a las personas y usar las cosas en lugar de usar a las personas y amar las cosas.

Si bien nuestra presencia física no es eterna nuestra contribución al mundo si lo es. La fecha límite de nuestra muerte puede ser una fuerza impulsora una musa que nos anima a alcanzar mayores alturas. Miguel Ángel confesó - "No existe ningún pensamiento en mí en el que la muerte no haya aplicado su cincel" . 

Para aquellos que creen en el karma o la otra vida , la muerte es un vigilante moral que nos hace responsables de las consecuencias de nuestras acciones. Podemos visualizar la muerte como nuestra fiesta final con una gran variedad de platos surgidos de los hechos de nuestra vida. Si hemos vivido una vida satisfactoria vamos a disfrutar de la comida con orgullo, nutriéndonos con los recuerdos significativos. Si morimos insatisfechos nos quedará un mal sabor en la boca y un cuadro de indigestión emocional. 

Elisabeth Kubler-Ross, pionera del movimiento Hospice lo expresó en pocas palabras - "si realmente queremos vivir debemos tener el valor de reconocer que la vida es en última instancia, muy corta, y que todo lo que hagamos cuenta. Esperemos que cuando se aproxime la noche de nuestra vida podamos tener la oportunidad de mirar hacia atrás y decir que valió la pena , porque realmente la hemos vivido".



Preparandonos para el día final

Un familiar ya anciano sufrió de un ataque casi fatal. Le pregunté a la familia si se sentían preparados para la muerte y sorprendidos me contestaron ¨No seas tan pesimista¨. No consideraron como real la posibilidad del fallecimiento. Ya sea que tengamos 10 o 110 años nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para ponderar la influencia de la muerte en nuestras vidas. En el 58 avo cumpleaños del Dalai Lama se le preguntó que iba a hacer el resto de su vida. El dijo: ¨Tengo la intención de prepararme para la muerte¨. El periodista preocupado le preguntó ¨¿Esta Ud enfermo?¨ . El Dalai Lama sonriendo dijo ¨No, pero la disolución física es inevitable¨. Mientras más preparados estemos para la muerte menor será su impacto repentino. Como dijo Fontaine: ¨La muerte nunca toma al sabio por sorpresa; él esta siempre listo para partir¨. 

Los principales métodos para afrontar diariamente la posibilidad de la muerte se resumen en las regla de las cinco R:

  1. Refinar el carácter y los valores
  2. Reevaluar las prioridades
  3. Redefinir los objetivos
  4. Resolver los problemas
  5. Recordar la posibilidad de la muerte

1 ) Refinar el carácter y los valores

Examinar honestamente nuestros defectos de carácter puede ser un poco de conflictivo. Sin embargo , nuestra continua evolución depende del hecho de aceptar que siempre hay un margen de mejora y perdonarnos nuestras fallas. Si estamos demasiado cerca como para poder vernos objetivamente podemos tener en cuenta las observaciones hechas por otras personas sobre nuestra naturaleza. Gran parte de nuestra personalidad y nuestros valores están moldeados por influencias externas, ya sean sociales o familiares. Adquirimos inconscientemente rasgos ó ideales a través de las otras personas..

A veces comprometemos nuestro verdadero ser y nuestros valores porque deseamos ser amados, aceptados, ser exitosos, poderosos y seguros de nosotros mismos.. Se requiere de coraje para liberarnos de lo que Thoreau llamó "la maldición de la conformidad", y vivir de acuerdo con nuestro ser auténtico. Tenemos que hacer caso omiso de la aprobación o desaprobación de los demás y juzgar nuestro éxito en términos de nuestra voz interior. Esto puede dar lugar a veces a las llamados opciones excéntricas pero eventualmente el resto de las personas llegará a responder en forma positiva frente a la verdadera alegría que brota de nuestra vida auto-actualizante. Para refinar su carácter debemos plantearnos las siguientes preguntas:

  • " ¿Estoy viviendo de acuerdo con mi auténtico yo ? "
  • " Cuando me muera ¿voy a lamentar la manera en que soy ahora? "
  • " ¿Estoy contento con la manera en que me trato a mí mismo y a los demás? "
  • "¿Cómo puedo ser una persona mejor y más feliz a partir de hoy ? "

Después de haber formulado respuestas claras deberemos idear un plan para abordar cada tema Si usted viola su voz interna , ¿cómo podrá empezar a honrar la misma ? ¿Cómo puede tratar a los demás con más amor y respeto? Decídase a iniciar los cambios ahora dado que la calidad del mañana esta determinada por las opciones que Ud haga hoy día..

2) Reevaluar las prioridades

Si somos miopes tendremos un panorama distorsionado de la vida. La muerte, que es la gran niveladora pone todo en perspectiva. ¨¿He usado mi tiempo correctamente?¨. Podemos examinar constantemente nuestras prioridades a la luz de nuestro carácter y de nuestros valores. Por ejemplo, ¿ es importante que nos matemos solo por el dinero en un empleo destructivo o existen otras opciones?. Stephen Corey dijo: ¿Cuantas personas en su lecho de muerte hubieran deseado pasar mas tiempo en la oficina?. A veces descuidamos nuestra salud, nuestras relaciones y nuestra espiritualidad en búsqueda de recompensas más tangibles como la riqueza, el prestigio y el poder. Tal vez, mientras disfrutamos el presente tengamos que establecer prioridades a largo plazo. La siguientes preguntas podrán ayudarnos a reevaluar nuestras prioridades:

  • " Lo que estoy haciendo ¿ importará si me muero mañana? "
  • " ¿Qué podría yo hacer que realmente importe ? "
  • " ¿Qué áreas de mi vida me brindan alegría ? "
  • " ¿Cómo puedo llevar alegría a los demás ? "

La integración de prioridades desinteresadas ​​en nuestra vida no implica abarrotar cada momento de nuestras vidas con hazañas filantrópicas. Lo que es fundamental es que, incluso si no podemos ayudar activamente a los demás que seamos cautelosos para no hacerles daño, que extendamos la bondad y la compasión siempre que sea posible, recordando que cada pensamiento o acto amoroso es una semilla sembrada por un futuro favorable.

3 ) Redefinir los objetivos

Si a usted le quedaran solamente dos años de vida ¿Que le gustaría lograr? ¿Qué aportes le haría al mundo ? El universo tiene una vacante de trabajo muy específica diseñada para las habilidades y cualidades únicas de cada individuo. Nuestra tarea consiste en descubrir cómo podemos lograr un impacto positivo en este mundo, dejando un lugar mejor a través de nuestra presencia. De esta manera, la conciencia de la muerte podrá ser un hecho constructivo en lugar de un impulso catastrófico.


Para comprobar que sus objetivos están alineados con sus valores y prioridades deberá preguntarse :
  • " Mis actuales objetivos ¿me harán feliz en mi lecho de muerte ? "
  • " ¿Qué podría lograr que mejorara mi vida ahora y en el momento de mi muerte? "


Tómese el tiempo para describir tantos detalles como desee . Piense en términos de objetivos en las áreas de la espiritualidad, de la carrera, las relaciones, la creatividad y el placer. 



Avance diariamente hacia estos objetivos de forma tal que cada puesta de sol lo encuentre más cerca de su destino.



4 ) Resolver los problemas 



Todos vivimos con remordimientos , culpa, vergüenza y pena por sucesos y comportamientos pasados. Esta carga se vuelve más pesada cuando nos estamos muriendo. Para aligerar nuestro equipaje emocional debemos extender el perdón, la gratitud y las disculpas hacia los demás y a nosotros mismos. Si lo posponemos puede llegar a ser demasiado tarde. Cuando los problemas siguen sin resolverse , el dolor se profundiza y el cierre se torna más difícil. Como dijo el abogado de Hospice, Christine Longaker : "Cuando muere un ser querido el dolor que queda en nosotros es el amor que retuvimos" ¿Por qué esperar hasta que estemos en nuestro lecho de muerte para abrirnos a la gente ? Si lo hacemos ahora, podremos vivir con un conciencia tranquila y desarrollar relaciones más profundas con el tiempo. 



Pregúntese, si usted fuera a morir pronto ¿a quien le gustaría decirle lo siguiente ?: 
  • "Lo siento"
  • "Te perdono"
  • "Gracias"
  • " Te amo"
La próxima vez comunique estos sentimientos a su lista de personas. Independientemente de la respuesta sentirá que le quitan una carga de encima y su comunicación será mas fluida. Lo más importante es decirse estas cosas a uno mismo con una actitud de aceptación y amor. Sogyal Rinpoche hizo hincapié en el perdón como la clave para una transición pacífica, "A través de perdonar y ser perdonados nos purificamos de la oscuridad de nuestros actos y nos preparamos para nuestro viaje final"

5 ) Recordar la posibilidad de la muerte 


Existen dos cosas concretas en la vida que evitamos con igual espanto: la muerte y los impuestos. Pero, a diferencia de los impuestos , la mayoría de nosotros ya somos expertos en morir. Como dijo el Maestro Zen Dogen "Estamos naciendo y muriendo a cada instante" Miles de nuestras células se desintegran cada segundo. Estos constituyen ensayos generales de menor cuantía para la disolución final. Al mismo tiempo se crean miles de células, que nos recuerdan el ciclo cósmico de la muerte y la renovación. Si usted cree en la reencarnación, es posible que ya haya muerto miles de veces. Sin embargo, nos olvidamos diariamente con facilidad las lecciones de la muerte. Podemos recordar dichas lecciones si encaramos cada revés y cada pérdida como una muerte menor. Hacer frente a las dificultades de una manera ecuánime y distante nos ayuda a afrontar la muerte con serenidad y valentía. Aunque anhelamos la constancia la vida y la muerte están llenos de desafíos incontrolables e impredecibles .

Las dificultades son catalizadores que nos permiten crecer en una dirección que nos ayuda a morir con fortaleza. Son peldaños de una escalera que nos elevan a un mayor estado de conciencia dentro de la fluctuante condición humana. La impermanencia nos ayudará a adaptarnos a los cambios y a la búsqueda del consuelo basado en la idea de que ¨esto también pasará¨.

Envejecer es la forma que tiene la naturaleza de prepararnos para hacer frente a la pérdidas ya que con frecuencia perdemos gradualmente ciertas capacidades como la visión, nuestra posición e incluso nuestros seres queridos. Una forma práctica de crecer acostumbrándonos a la muerte es ser voluntario en un hospicio, ver un cadáver, concurrir a un funeral, visitar los cementerios y asistir a las personas mayores. El estudio con mayor profundidad de la muerte a través de libros, maestros y películas también nos podrá brindar la sabiduría tranquilizadora acerca de lo que debemos esperar.

El viaje hacia una vida plena esta dirigida por la brújula de la muerte. Sabemos que estamos yendo por el rumbo correcto si podemos responder que sí a la siguiente pregunta, "si yo fuera a morir mañana ¿estaría preparado?" Si no es así, todavía tenemos cierto trecho por recorrer.



El arte de morir 


George Harrison sabía que su tiempo se iba acercando. Tomó una peregrinación espiritual a Varanasi, dijo adiós y dio gracias a sus seres queridos, se reconcilió con hermana con quien estaba distanciado y pasó cierto tiempo con su familia. Después de arreglar sus asuntos financieros y confirmar sus deseos funerarios, George pasó sus últimas horas cantando con sus amigos. Cuando la muerte es inminente, tenemos que estar preparados al igual que George, para hacer frente a muchas decisiones y a fuentes de malestar : físicas, emocionales, espirituales, económicas y sociales. La mayoría de las personas requieren de tiempo para adaptarse al hecho de que se están muriendo, mientras que otros nunca lo aceptan y perciben el amargo final. El camino a la aceptación de la muerte puede llevarnos a través de las vías de la negación, la ira, la negociación y la depresión. Es difícil saber que uno está viviendo con una enfermedad y luego tener que reconocer que nos estamos muriendo por dicha causa. A menudo, la gente invierte tanta energía para permanecer en esta vida que luego carecen de los recursos para su partida. Si somos afortunados, recibiremos a tiempo una advertencia que nos permitirá utilizar el tiempo restante para transformar nuestros hábitos, relaciones y actitudes, pero no podemos contar con que esto suceda. Morrie, del programa de Mitch Albom ¨Martes con Morrie¨ dijo "Es terrible ver como mi cuerpo se marchita lentamente hacia la nada. Pero también es maravilloso, porque todo el tiempo tengo la oportunidad de decir adiós".



El sentimiento de marginación es uno de los peores aspectos de la muerte. Christine Longaker señaló "que le digan que uno se está muriendo no es lo peor .Lo peor es ser abandonado en tiempos de crisis " .



Esto se refleja en la elevada tasa de suicidios en los pacientes con HIV debido al estigma social que sufren. Las personas no están seguras de cómo relacionarse con los moribundos, a veces los evitan o mantienen una comunicación torpe y artificial. Debido a la ineptitud general de nuestra sociedad, las personas pueden morirse socialmente antes de morirse biológicamente.



Existe también el proceso del duelo por uno mismo. Nuestra autoestima esta con frecuencia ligada a nuestras capacidades, personalidad y aspecto. Dado que como moribundos nos vemos despojados de todas estas cosas debemos abrazar una nueva y más profunda fuente de autoestima. Esto se basa en el hecho de que en esencia somos seres humanos y no hechos humanos. Si aplicamos nuestra experiencia nos daremos cuenta que hemos nacido y hemos de morir por alguna razón. Esto puede ayudarnos a aceptar nuestras limitaciones físicas.


Algunos encuentran que el morir aumenta su fe, se fortalecen sus relaciones, se liberan de las cargas de la vida y les permite reunirse con sus seres queridos. Otros utilizan esta experiencia para enseñar a otras personas cómo morir bien amar más y como utilizar su sufrimiento para aliviar el dolor de otras personas.

El limbo vida / muerte nos urge a atender aquellos asuntos pendientes, realizar cierres emocionales y expresar nuestros deseos. Lo ideal es que podamos abordar todos estos problemas antes de que estemos demasiado incapacitados física o mentalmente. Estas preocupaciones pragmáticas y esotéricas se clasifican en cuatro áreas: médica y legal; funeraria; emocional y espiritual.


Médica y legal

Si durante el citado proceso concedemos un control total de nuestra vida a los demás nos sentiremos enterrados vivos. Esto se exacerba si nos excluyen de las conversaciones importantes, cuando no se nos consulta sobre decisiones vitales o se nos mantiene desinformados. Para poder seguir participando de nuestro futuro debemos abordar las siguientes cuestiones:

  1. Debemos desarrollar una relación profunda con un médico de confianza.
  2. Debemos preguntarle a nuestro médico: 
  3. ¿Cuánto tiempo de vida nos queda? ¿Qué síntomas podrán aparecer cuando la enfermedad progrese? ¿Qué medicamentos deberemos tener a mano? ¿Qué asistencia a domicilio podremos obtener? ¿A quién llamaremos para las emergencias de 24 horas? ¿Cómo podemos hacer para que se conozca nuestra voluntad respecto a la posibilidad de conectarnos a máquinas de RCP y respiradores? ¿Qué tratamiento del dolor podrá ofrecernos los menores efectos secundarios?
  4. Establecer pautas para los procedimientos que apuntan a conservar la vida.
  5. Corroborar que la medicación nos sea administrada en la dosis , tiempo y forma correctos. Deberemos preguntar acerca de los posibles efectos secundarios de la misma.
  6. Deberemos considerar los sistemas de curación complementarios.
  7. Deberemos buscar un buen hospital hospicio o asilo de ancianos
  8.  Deberemos decidir si vamos a donar órganos.
  9. Deberemos nombrar a un representante legal que actúe como retransmisor de las directivas para el personal médico .
  10. Deberemos dejar un testamento en vida y uno para cuando fallezcamos.
  11. Deberemos organizar el bienestar físico, económico y emocional de nuestros hijos.
  12. Deberemos tener una lista de números de teléfono con instrucciones que incluyan al médico al cual acudir en caso de una emergencia en el hogar asi como también el teléfono de nuestros familiares y de la funeraria..
  13. Deberemos tener cerca del teléfono un papel el diagnóstico de nuestra enfermedad y una lista de los medicamentos con sus dosis y horarios...


    Funeraria 


    ¿Por qué no dejar el mundo en un último adiós que lleve nuestro sello individual? Spike Milligan pidió ser enterrado en una lavadora, Guillermo el Conquistador fue desmembrado y sus partes enterradas en diferentes lugares. Recientemente el entusiasta del golf Thomas Cardonia fue enterrado con todo su equipo de golf incluyendo su putter en la mano! Los griegos partían al otro mundo con monedas en la boca para pagarle al barquero de Hades. Los chinos partían con sus posesiones impresas en papel mientras que los cuerpos de jainistas y tibetanos eran esparcidos para ser alimento de los buitres. Siempre que sea legal las posibilidades son infinitas . ¿Qué tipo de velatorio le gustaría? Tal vez prefiera que lo velen en vida mientras disfruta del amor y aprecio de los demás. 

    A menos que Ud este satisfecho en dejar su muerte en manos de otros deberá tener presente los siguientes detalles: ¿Cómo le gustaría que se dispusiera de sus restos? ¿ cremación, entierro, en el mar o la momificación ?

    1. ¿Querrá que lo entierren con una ropa especial o con algunos recuerdos ?
    2. ¿Le gustaría un ataúd especial, urna o lápida? Alguna inscripción ingeniosa como la de Spike Milligan que diga "¿viste?, te dije que estaba enfermo" o alguna leyenda edificante como la de Martin Luther King "Libre al fin, libre al fin." 
    3. ¿Qué tipo de servicio, oraciones y canciones le gustaría ? 
    4. ¿A quién le gustaría para que lleve a cabo la ceremonia? 
    5. ¿A quien le encargaría para que supervise los detalles y así garantizar que se cumplan sus deseos? 
    6. ¿Qué clase de velatorio le gustaría?






    Emocional


    Darnos cuenta de que estamos muriendo nos motiva a buscar el cierre emocional con los demás y con nosotros mismos. Nos da licencia para abrirnos y expresar los sentimientos de nuestro auténtico yo. En este momento, los amigos y los familiares podrán ser pilares de apoyo si les dejamos saber nuestras necesidades. Lamentablemente muchas personas no piden ayuda. Un extenso estudio del Hospital Lutheran General encontró que la mayor preocupación de los moribundos era pensar que serían una carga para los demás.

    P
    odemos incrementar nuestra moral emocional al morir accediendo a todo aquello que nos agrade o distraiga. Los elevadores naturales del estado de ánimo incluyen la música inspiradora, la imaginación guiada, los aromas, las películas, el ejercicio , la oración , la risa, la naturaleza, las historias ,las fotos, las diapositivas, los regalos, el cariño y la comida. Si estamos incapacitados, podremos pedirle a los demás que nos ayuden a organizar estos eventos minimizando cualquier cosa que altere nuestra tranquilidad. Para ayudar al cierre emocional y la satisfacción personal deberemos tener en cuenta lo siguiente: 


    1. Pediremos ayuda y apoyo cuando sea necesario.
    2. Nos reconciliaremos con nosotros mismos y con los demás. Esto se puede hacer a través de una nota o una imagen en la que se refleje a la otra a la persona perdonándonos.
    3. Pasaremos más tiempo con los seres queridos.
    4. Diremos: Te amo , te doy gracias o adiós a las personas que correspondan.
    5. Le aseguraremos a los demás que tanto nosotros como ellos estarán bien. 
    6. Dejaremos un legado para nuestros seres queridos como una historia memorable.
    7. Cuando sea necesario distraer nuestra mente realizaremos actividades placenteras.
    8. Solicitaremos la asistencia de un consejero, sanador espiritual o grupo de apoyo .
    9. Disfrutaremos de un último viaje visitando gente y lugares preferidos .
    10. Contemplaremos el bien que hemos experimentado en el mundo.
    11. Profundizaremos nuestra compasión por otras personas que están sufriendo .
    12. Compartiremos la sabiduría de nuestras realizaciones en la vida.


    Espiritual


    A menudo, cuando la mente y el cuerpo se van deteriorando sin posibilidades de recuperación el único respiro consiste en nutrir el espíritu. Algunos encuentran consuelo en la religión a pesar de que pueden no haber sido particularmente piadosos en su vida. Otros han establecido fuertes convicciones espirituales a lo largo de su vida, que podrán proporcionarle esperanza en lo que a veces se percibe como un estado de desesperación. De esta forma obtienen consuelo al saber a dónde van y cómo han de llegar allí. Las personas que no son religiosas podrán sacar fuerza emocional concentrándose en pensamientos o imágenes que los eleven. Estas son algunas ideas para tener acceso al alimento espiritual :


    1. Realizar una práctica espiritual que sea fácil y agradable como la oración, el canto, la meditación, los rituales , el culto o la visualización.
    2. Visitar lugares que calmen nuestro espíritu, como templos, iglesias o parques.
    3. Buscar la asociación edificante con personas espiritualmente avanzadas .
    4. Usar imágenes sagradas o música para conectarnos con un poder superior.
    5. Conseguir ayuda a través de ceremonias tales como la comunión o la meditación en grupo.
    6. Orar para que nuestro Dios nos de fuerza y ​​valor en el momento de la muerte y que seamos guiados y protegidos en nuestro viaje.

    Cuidados amorosos


    El consejo de la Madre Teresa en lo referente a la asistencia a los moribundos es simple, "la persona que esta falleciendo no necesita nada más que cariño". Puede que nos sintamos totalmente capacitados para asistir a los moribundos, pero una vez que entendemos lo que nos gustaría que hicieran con nosotros podemos fácilmente aplicarlo a los demás. Ayudar a la gente a través de esta transición crucial es una manera sumamente valiosa de desarrollar la compasión y adquirir familiaridad con la muerte. Compartir la profunda experiencia del morir es un honor igualmente maravilloso e impresionante como los nacimientos. A veces podemos ayudar a supervisar asuntos prácticos y en otras ocasiones todo lo que podemos ofrecer es nuestra presencia amorosa incondicional. Esto puede tornarse difícil en ciertas ocasiones cuando el moribundo se deprime, se enoja o es irracional o distante. No podemos esperar nada de una persona que está muriendo, sino que debemos conservar el juicio y la crítica teniendo en cuenta las circunstancias.

    Las maneras de ayudar emocionalmente a los moribundos son:


    1. Abra las líneas de comunicación . Dígales que usted va a conservar en forma confidencial todo lo que le digan. De esta forma se sentirán seguros de compartir algo con usted. 
    2. Pregúnteles si hay algo que necesiten y si es necesario hágales sugerencias. 
    3. Escuche con el corazón abierto y sin prejuicios. 
    4. Reconozca sus temores , preocupaciones , estrés , etc. 
    5. No pase por alto cuestiones importantes con una pequeña charla superficial. 
    6. Anímelos a prepararse para morir ( aspectos legales , financieros , de funeral , emocional y espiritual ) sin alarmarlos. 
    7. En caso de ser necesario vincule los amigos con el personal médico , los familiares y los amigos. 
    8. Dígales que vivieron bien y que fueron amados . 
    9. Tranquilícelos y dígales que están con ellos porque contribuyen a la calidad de su vida. . 
    10. No reaccione frente a los estados de ánimo del moribundo. 
    11. Comunique cualquier cosa que pueda aliviar las preocupaciones del moribundo referente a sus problemas físicos , emocionales o espirituales . 
    12. Sin imponer sus creencias anímelos a ejercer una práctica espiritual . 
    13. Piense en formas de hacerlos más feliz, tranquilo y relajado. 
    14. Asegúrese de que los deseos del moribundo se cumplan en la medida de su capacidad . 
    Me estoy yendo, me fui


    En teoría la mayoría de la gente refiere que la muerte es un hecho natural, pero la cruda realidad es que la misma aparece en forma totalmente inesperada. Incluso Elisabeth Kubler -Ross , quien había trabajó con moribundos durante décadas describió su propia muerte como una pesadilla "Se agotan todas nuestras facultades, sobre todo la paciencia, la resistencia y la ecuanimidad ... la muerte vendrá como un cálido abrazo." Pero inherente al reto de morir se encuentra una ventana espiritual única de oportunidades. Muchas religiones creen que el momento de la muerte está imbuido de posibilidades sin precedentes. El budismo tibetano dice que en este momento nuestra conciencia puede llevarnos desde una iluminación completa a un cuadro de total confusión. A este momento se le suma toda nuestra experiencia de vida lo cual nos libera o determina nuestra próxima encarnación.

    El proceso de des
    arraigo de nuestro apego terrenal comienza con la desconexión física y progresa hacia una ruptura de los lazos mentales y espirituales. Instintivamente nos retiramos de la vida en un intento de conservar la energía y el acceso a la fuerza interior. El Vedanta (filosofía de la India) y el budismo describen la muerte como la disolución de los cinco elementos: la tierra, el agua, el fuego, el aire y el éter. Cuando la tierra se desmorona perdemos nuestro sentido de estabilidad y arraigo.

    La disolución de agua crea sequedad y rigidez. Cuando el fuego disminuye se disipa nuestro calor y energías. La reducción del aire provoca disnea agitación y dolores cambiantes. En la última fase de agotamiento del éter estamos inconscientes pero sin embargo conservamos la audición. De allí el énfasis puesto en el canto y la oración en el último momento de nuestras vidas como una ayuda auditiva para elevar nuestra conciencia.

    Podemos estimar lo que el moribundo experimenta mental y espiritualmente a partir de experiencias cercanas a la muerte. Muchos de estos informes presentan elementos en común tales como la sensación de paz, la serenidad , la sensación de que nuestro cuerpo flota , el amor, la alegría , la expansión sin límites y la percepción de que viajamos hacia una deidad benéfica o de luz . Algunos hablan de una revisión de su vida o de que fueron interrogados acerca de la misma. En algunos casos los moribundos se encontraron con sus seres queridos ya fallecidos. Aunque las experiencias cercanas a la muerte son por lo general felices , algunos pacientes experimentaron visiones y formas aterradoras paisajes disolutos, animales amenazantes y sentimientos de culpa con vergüenza por el dolor que infligieron a los demás. Si se trata de experiencias genuinas o de fenómenos bioquímicos y psicológicos es aún tema de debate. Si bien hay argumentos médicos de que estas visiones son alucinaciones disociativas ,causadas por la actividad anormal del cerebro y acción de las endorfinas, las mismas ejercen por lo general un impacto que cambia la vida del sobreviviente. Con frecuencia estos últimos, no temen más a la muerte y presentan una perspectiva más espiritual y filantrópica de la vida.

    Subramuniya Swami , quien murió después de treinta y dos días de ayuno autoimpuesto posterior al diagnóstico de cáncer terminal, dijo: "La clave para el progreso espiritual es salir de nuestro cuerpo con el enfoque mental adecuado"

    Si bien es más fácil decirlo que hacerlo, nuestros pensamientos últimos dirigirán nuestro destino y por ende es vital concentrarnos en este momento coyuntural en algo positivo.


    Las escrituras védicas describen para ello la práctica de recitar un poema en nuestros sueños o de enfocar nuestra mente cuando nos estamos ahogando La mente se resiste obstinadamente a desprenderse del cuerpo y por ende se producen una afluencia de visiones locas y de sentimientos incontrolables. Para completar exitosamente esta fase de transición el Dalai Lama ofrece algunos sabios consejos: "Trabajar en su propio despertar con diligencia" Necesitamos entrenar y domesticar la mente durante toda nuestra vida para poder así reconocer las proyecciones mentales ilusorias que surjan en el momento de la muerte y centrarnos así en la fuente espiritual. Si reaccionamos con temor tenderemos a reencarnar con todo nuestro bagaje condicionado. 


    El Kriya Yoga Yama es el arte específico de prepararse durante la vida para la muerte desapegándonos de las cosas materiales y fusionándonos con las verdades espirituales. Si cultivamos esto constantemente, a la hora de la muerte realizaremos una transición sin problemas y seremos llevados por nuestra fuerza espiritual.

    La disolución de agua crea sequedad y rigidez. Cuando el fuego disminuye se disipa nuestro calor y energías. La reducción del aire provoca disnea agitación y dolores cambiantes. En la última fase de agotamiento del éter estamos inconscientes pero sin embargo conservamos la audición. De allí el énfasis puesto en el canto y la oración en el último momento de nuestras vidas como una ayuda auditiva para elevar nuestra conciencia.

    Podemos estimar lo que el moribundo experimenta mental y espiritualmente a partir de experiencias cercanas a la muerte. Muchos de estos informes presentan elementos en común tales como la sensación de paz,

    la serenidad , la sensación de que nuestro cuerpo flota , el amor, la alegría , la expansión sin límites y la percepción de que viajamos hacia una deidad benéfica o de luz . Algunos hablan de una revisión de su vida o de que fueron interrogados acerca de la misma. En algunos casos los moribundos se encontraron con sus seres queridos ya fallecidos. Aunque las experiencias cercanas a la muerte son por lo general felices , algunos pacientes experimentaron visiones y formas aterradoras paisajes disolutos, animales amenazantes y sentimientos de culpa con vergüenza por el dolor que infligieron a los demás. Si se trata de experiencias genuinas o de fenómenos bioquímicos y psicológicos es aún tema de debate. Si bien hay argumentos médicos de que estas visiones son alucinaciones disociativas ,causadas por la actividad anormal del cerebro y acción de las endorfinas, las mismas ejercen por lo general un impacto que cambia la vida del sobreviviente. Con frecuencia estos últimos, no temen más a la muerte y presentan una perspectiva más espiritual y filantrópica de la vida.

    Subramuniya Swami , quien murió después de treinta y dos días de ayuno autoimpuesto posterior al diagnóstico de cáncer terminal, dijo: "La clave para el progreso espiritual es salir de nuestro cuerpo con el enfoque mental adecuado"

    Si bien es más fácil decirlo que hacerlo, nuestros pensamientos últimos dirigirán nuestro destino y por ende es vital concentrarnos en este momento coyuntural en algo positivo.

    Las escrituras védicas describen para ello la práctica de recitar un poema en nuestros sueños o de enfocar nuestra mente cuando nos estamos ahogando La mente se resiste obstinadamente a desprenderse del cuerpo y por ende se producen una afluencia de visiones locas y de sentimientos incontrolables .. Para completar exitosamente esta fase de transición el Dalai Lama ofrece algunos sabios consejos : "Trabajar en su propio despertar con diligencia" Necesitamos entrenar y domesticar la mente durante toda nuestra vida para poder así reconocer las proyecciones mentales ilusorias que surjan en el momento de la muerte y centrarnos así en la fuente espiritual. Si reaccionamos con temor tenderemos a reencarnar con todo nuestro bagaje condicionado. 

    El Kriya Yoga Yama es el arte específico de prepararse durante la vida para la muerte desapegándonos de las cosas materiales y fusionándonos con las verdades espirituales. Si cultivamos esto constantemente, a la hora de la muerte realizaremos una transición sin problemas y seremos llevados por nuestra fuerza espiritual.

    Caroline Robertson es un consultor de Ayurveda , es naturópata y homeópata y ejerce su práctica y enseñanzas en su centro Ayurveda Elements en Sydney.
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